7/06/2014

LA CONDENA



Si la condena supone 
encerrarme dos noches, un día y cinco horas en tu habitación, 
con la luz justa, canciones a quemarropa y rastreando tu cuerpo, 
no sigan investigando el crimen, olviden esas huellas.
Dejen al mayordomo tranquilo y no disparen al pianista. 
Yo me hago cargo, no les rogaré la llamada. 
No sigan buscando. 
Si esa es la condena, aquí me tienen.

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